Nuestra

Teoría

Nuestra Teoría



En el Online Love Research Project estamos interesados en averiguar de qué manera la tecnología digital podría estar transformando las relaciones de pareja. Considerando que el romance juega un rol clave en nuestra reproducción como especie, se puede apreciar que la vida amorosa del ser humano ha tenido un rol central en la conformación de las relaciones entre personas.

A lo largo de la historia se puede ver que las formas de amar han tenido transformaciones que se pueden atribuir a la realidad de la época, cambios sociales y tecnológicos. En este sentido, queremos explorar por medio de esta encuesta los modos en que la tecnología podría estar cambiando el cómo nos relacionamos afectivamente con otros. 

Todos sabemos de alguien que empezó a usar Tinder o una aplicación para citas, o que pudo haber conocido a su actual pareja por redes sociales. La posibilidad de conectarnos de forma instantánea con otros que ofrece lo digital plantea un nuevo escenario donde las personas buscan a su otro significante, su media naranja o alguien para pasar el rato, lo que está bajo estas búsquedas es la satisfacción de una necesidad que parece universal y fundamental para la satisfacción vital de muchas personas.

De esta forma, el “amor online” o amor en tiempos digitales, como concepto distinto de un amor romántico offline, o pre-digital surgiría de la interacción de: A) un sentimiento con bases bio-psico-sociales ("amor"), encarnado en el fondo de la naturaleza humana, que permite la realización y supervivencia de ésta; y B) un espacio ("lo digital", "lo online") producido por las transformaciones sociales y la irrupción de tecnologías que los humanos utilizan para satisfacer sus necesidades.

Producto de este cruce entre A y B, entre el sentimiento y el espacio en el que se desenvuelve, surgen distintas formas de experimentar el amor online. Si los individuos fuesen actores y el espacio el escenario, se tiene que cada individuo tendrá distintas formas de interpretar su papel. Distintas formas de adaptarse a la circunstancia. 

Si se asume que esta adaptación a los cambios tecnológicos ha sido socialmente brusca, por lo rápido de estas transformaciones (imagínate, Whatsapp fue creado hace recién una década) podríamos decir que el motor que ha guiado la acomodación de la persona en este nuevo contexto sería una serie de estructuras intuitivas, y que por ello su comportamiento online podría ser en mayor o menor medida expresión de sus comportamientos más profundos para relacionarse con sus más cercanos. 

Nadie nos ha enseñado qué hacer y qué no en el espacio de lo digital, y a partir de eso pueden surgir espontáneamente conductas que hablan de nosotros mismos, de los modos que hemos aprendido desde pequeños para relacionarnos con nuestros seres queridos. Por eso rescatamos de forma importante los planteamientos de la teoría del apego de Bowlby, que luego Hazan y Shaver logran vincular al desarrollo del romance: el amor romántico como un proceso de apego.

Cindy Hazan y Phillip Shaver sostuvieron en 1987 que los patrones de apego que los adultos establecen con sus parejas amorosas se parecen a los existentes entre los niños y sus padres. A partir de esta idea se hicieron varios estudios que fueron apoyando esta idea, llegando a la actualidad como una interesante propuesta para construir una ciencia práctica de las relaciones amorosas adultas que puede ayudar a muchas personas. Tomamos estas ideas para vincular comportamientos que se manifiestan en lo digital: muestras de amor a través de redes sociales, vigilancia digital o “stalkeo”, “texting”, “ghosting” y otros fenómenos que emergen producto de los espacios que da lo digital.

¿Qué dice de nosotros que preferamos hacer ciertas cosas en redes sociales o aplicaciones? A partir de esta década se ha ido estudiando los modos emergentes que tienen las personas para relacionarse con otros en lo digital. Nuestro estudio se enmarca dentro de esta línea de investigación, pero nosotros queremos ir más allá: a partir de este estudio, ir explorando si acaso las tecnologías digitales están cambiando nuestras propias ideas sobre lo que significa una pareja, si acaso lo digital cambia nuestras expectativas sobre ellas, o quizás si acaso las nuevas posibilidades que se abren pueden ir cambiando nuestros planes de vida. En cuanto tengamos los primeros resultados podremos seguir explorando, con la evidencia de las encuestas respondidas, en qué medida y en qué forma lo digital estaría reconfigurando un sentimiento que ha acompañado a la humanidad desde sus principios.