Tipos de

Personalidad

Ansioso

Cuando se habla de un Estilo Ansioso se hace referencia específicamente a la forma predominante en la cual te relacionas con otros. Tener un estilo de apego no es mejor que tener otro, no hay jerarquías; Cada estilo es una forma distinta de experimentar las relaciones íntimas.

 

En tu caso, el estilo ansioso se trata de tener una visión de la intimidad y de estar junto a otros que requiere un importante componente de cercanía y de intimidad con tu interés romántico/pareja. El rechazo o la distancia de quien te atrae es algo que puede afectarte mucho si no eres capaz de regular tus emociones. Si has tenido experiencia amorosa puedes sentir hacia atrás que cuando estás soltero/a te sientes más infeliz que cuando estás en pareja, pero que de todas formas en tus relaciones han sentido inseguridades y/o preocupaciones porque tu pareja no se muestra tan cercana y/o comprometida como tú en la relación.

 

Las personas con un estilo predominante ansioso buscan aproximarse más a su pareja en tiempos de dificultad, y si esto no es posible (dependiendo del estilo de la pareja), les invade la ansiedad o inseguridad, pueden ser juzgados o tomados por celosos, o dependientes, aunque esto no sea así; esas reacciones no son inseguridad sino la expresión de un estilo de apego que es un rasgo profundamente humano.

 

Podrías sentir que en tiempos de conflicto con tus parejas o intereses románticos no has sido capaz de expresarle lo que en verdad te molesta o preocupa, que tiendes a ceder en tus puntos de vista para que tu relación se estabilice, porque tu forma de poder estar más calmo con tu ser querido es estar cerca de él/ella, y junto a él/ella resolver los problemas que puedan aparecer.

 

Este estilo te da una capacidad perceptiva superior que te permite sentir si acaso tus relaciones íntimas están bajo amenaza o no. Si tu intuición te indica que hay crisis en tu relación, sentirás incomodidad y ansiedad hasta que puedas restablecer la confianza y cercanía con tu interés romántico/pareja.

 

Debes cuidarte de no "perder la cabeza" ante situaciones de celos, alejamiento repentino de una pareja o ante cualquier intuición que te diga que algo no cuadra o que no está bien la relación. Es un trabajo difícil, pero podrías trabajar en el control de tus impulsos, ya que las consecuencias de actuar impulsivamente pueden volver más compleja tu relación. Por otro lado, es bueno que confíes en tus intuiciones o ese "sexto sentido" que te entrega esta forma de vivir tus relaciones, pero siempre con calma y cautela, porque esa información que tienes podría no ser bien tomada por personas que son de la idea de "ver para creer".

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