Tipos de

Personalidad

Gaseoso

  1. Tu estilo predominante para relaciones amorosas se desenvuelve en una forma gaseosa de percibir estos vínculos. Sientes que puedes satisfacer tus necesidades románticas y de relación con otros por medio de lo digital (aplicaciones y redes sociales para conocer y comunicarse con otros), y pasar el romance online a lo presencial no te parece tan indispensable. Te sientes cómodo con lo que obtienes en estas redes sociales y aplicaciones. Puede que tu vida se estructure en función de una identidad que construiste en lo digital, la persona que muestras a otros en tus redes sociales, y lo que obtienes de esta identidad que construiste (intereses románticos, propuestas) te hacen sentir cómodo/a, aunque sea algo nuevo y poco tradicional. Quizás te cueste pasar el romance a lo offline porque en algunos momentos esa versión digital de ti mismo/a difiere de lo que en realidad eres y haces presencialmente, pero eso no importa en la medida que al poder llevar tu vida romántica por medio de tus plataformas digitales puedes tener el control sobre ellas.

 

Sin embargo, al experimentar principalmente “online” tu vida romántica te sometes a todo el conjunto de peligros y amenazas que se han ido descubriendo de lo digital: al abandonar la interacción cara a cara puedes ir dejando de lado habilidades comunicativas y de expresión que de todos modos son indispensables en la vida en general, y eso se puede ver con más fuerza en las generaciones más jóvenes. Aunque puedas sentirte satisfecho relacionándote en un entorno de relaciones gaseosas que pueden difuminarse tarde o temprano, es necesario que puedas complementar tu vida social digital con actividades “offline” tales como un trabajo que requiera habilidades sociales, algún voluntariado o taller que permita desarrollar tu máximo potencial. Tus competencias digitales serán altas, pero al final del día somos todos humanos, una variedad de primates particularmente gregarios que necesitan de otros para subsistir. Estas necesidades incluyen las afectivas y las sociales, y mientras no estemos lo suficientemente seguros de las consecuencias del uso de tecnologías digitales en nuestro día a día, bien vale mantener hábitos para relacionarse con otras personas a la vieja usanza, aunque cueste, porque claro, lo digital puede hacer todo más fácil, al menos en un principio.

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